| Gárgola de Notre Dame |
El misterio de las gárgolas de Notre Dame
El “Bistro Parisien”
Hoy en día, paseando por Madrid, Barcelona o Zaragoza, empezamos a encontrar restaurantes que comienzan a utilizar la palabra francesa “bistró”. No sé si desean parecer más “cool” o atraer a la clientela con una especie de “internacionalización”. La crisis agudiza el ingenio. En realidad un bistró es tradicionalmente un restaurante de comida muy sencilla, en locales que generalmente estaban en las cocinas de pobres edificios de apartamentos. Los dueños de los edificios podían conseguir un suplemento extra vendiendo comida barata hacia la calle junto con café y vino. Lo que conocemos como “plato del día”.
Un bistrot cualquiera. Fuente : Benjamin Bousquet en Flickr
La leyenda (urbana) comienza en 1815 cuando las fuerzas de ocupación rusa en París (al acabar las guerras napoleónicas, tras Waterloo) tenían una de sus bases en la plaza de la Concordia y otra establecida en la colina de Montmartre. Un sitio estratégico para bombardear París en caso necesario. Los oficiales rusos, establecidos en los alrededores de la colina, acudían a los pequeños restaurantes de los alrededores. Y como hombres de acción eran impacientes. En cambio los cocineros franceses, nada contentos con los ocupantes tártaros, y a los que les encanta cuidar de su gastronomía, eran deliberadamente lentos. Es por ello que los rusos, cuando consideraban que les estaban tomando el pelo, espoleaban a los parisinos gritándoles “¡bystro!, bystro!” -rápido en ruso- para intentar que los sirvieran a la mayor brevedad posible. Y de ahí cuenta la leyenda que aparece la palabra que hoy da nombre a cientos de pequeños cafés de París.
BISTROS ECONOMICOS EN PARIS
Chez Léon 5 rue d'Isly.
L’entrepot’s 2 rue Sorbier.
Crêperie Josselin 67 rue du Montparnasse.
L'Espérance 36 rue de l'Université
Con una historia de más de cien años, el Moulin Rouge es el cabaret más famoso del mundo
Desde hace más de cien años, el Moulin Rouge es un lugar de visita obligada para muchos turistas. Éste continúa ofreciendo en la actualidad gran variedad de espectáculos para todos aquellos que quieren evocar el ambiente bohemio de la Belle Époque y que todavía está presente en el interior del local. No obstante, el estilo y el nombre del Moulin Rouge de París han sido imitados por otros
El Moulin Rouge fue también el tema central de inspiración de muchas de las pinturas post-impresionistas del pintor Toulouse-Lautrec. Moulin Rouge fue también el título de un libro de Pierre La Mure, el cual fue adaptado para la película Moulin Rouge en 1952, protagonizada por José Ferrer y Zsa Zsa Gabor. Hay varias películas que tienen el mismo título, incluyendo Moulin Rouge!, película
STRIPTEASE
El libro que describe la vida nocturna de París (People's Almanac) da crédito a que originariamente se hiciera striptease en los años 1890, el espectáculo mostraría una mujer quitándose las ropas lentamente en la búsqueda inútil de una pulga que le está picando en el cuerpo. En esta época el Moulin Rouge fue pionero de la noche en mostrar este tipo de espectáculos en los que aparecía sobre el escenario una danza de mujeres semi-desnudas y haciendo tableaux vivants. Una de las más famosas actrices que aparecieron en el Moulin Rouge en el año 1907 fue Germaine Aymos que fue de las primeras en vestirse con tres pequeñas conchas.

PIGALLE EL BARRIO MAS PICANTE DE PARIS

Si hay algo a lo que debería aspirar cualquier hotel que se precie es a ofrecer alojamiento a cuerpo de rey. Esa gráfica expresión se puede interpretar casi literalmente en el caso de Le Pavillon de la Reine, un establecimiento ubicado en la Place des Vosges, en el corazón del céntrico barrio de Le Marais, uno de los históricos y de los más famosos de París, que debe su nombre a las marismas que tuvieron que desecarse para la edificación. No se trata de uno de esos hoteles suntuosos que acoge monarcas de vacaciones sino de un negocio de 4 estrellas cuyo nombre hace alusión a haber sido, en su día, residencia eventual de Ana de Austria, hija de Felipe III de España y esposa del soberano francés Luis XIII (o sea, la reina que pierde los herretes de diamantes en Los tres mosqueteros). Pero, pese a contar con el peso de ese importante bagaje histórico, el hotel ha sido totalmente rediseñado por el arquitecto Didier Benderli, que lo ha actualizado a los nuevos tiempos mediante originales detalles contemporáneos que no desdicen del entorno tradicional. Por ejemplo, el lugar cuenta con un jardín y una fuente monumental en medio del mismo. Y en la parte más antigua del edificio aún se pueden admirar vigas de madera del siglo XVII. Le Pavillon de la Reine ofrece 54 habitaciones elegantes y suites, cada una decorada de forma diferente tanto en términos de colorido como de mobiliario. Todas, por supuesto, están equipadas con aire acondicionado, conexión Wi-Fi, caja fuerte, minibar y TV de pantalla plana con canales por cable; a todas se puede acceder directamente en ascensor. Aunque el hotel no dispone de restaurante se sirve un desayuno americano en el sótano, un salón bien iluminado. Si alguna vez te hospedas allí podrás elegir entre este desayuno, que es tipo buffet, o uno tipo continental servido directamente en tu habitación. En cuanto a servicios, hay un centro de negocios equipado con conexión a Internet, aunque el acceso Wi-Fi en las todas las zonas comunes del edificio es gratuito. También dispone de un completo de spa, con centro wellness de 250 metros que incorpora 2 cabinas de tratamientos, gimnasio, bañera de hidromasaje y hammam para completar todas las comodidades. El personal ofrece asistencia turística y compra de entradas. Además, otras atenciones adicionales que pueden disfrutarse en Le Pavillon de la Reine son la lavandería, el servicio de habitaciones 24 horas y el servicio de transporte -de pago adicional- como la ida y vuelta al aeropuerto. Le Pavillion de la Reine se encuentra a pocos metros de la que fue la casa de Víctor Hugo. La Plaza de la Bastilla y el Museo Picaso están a tan solo 5 minutos a pie. A unos 450 metros se puede encontrar la estación de metro de Chemin Vert que ofrece una conexión directa a la Ópera Garnier y el centro histórico de París. -